Dónde falla
El argumento asume algo que no dice en voz alta: que quien lee el comentario sabe distinguir un WordPress bien construido de uno mal construido. Y ese es precisamente el conocimiento que no tiene la mayoría de quien contrata una web.
Quien escribe «no es difícil» en un foro de WordPress ya sabe elegir un tema ligero, auditar qué hace cada plugin antes de instalarlo y leer un changelog antes de actualizar. Es la gente que sobrevive en ese foro precisamente porque sabe hacer eso. El dueño de una clínica, una asesoría o una tienda de barrio no. Contrató una agencia, le entregaron una web que funciona hoy, y no tiene forma de saber si por debajo lleva doce plugins que no necesita hasta que uno de ellos falla.
Eso es lo que ya contamos sobre la deuda invisible del mantenimiento: no es que nadie audite la web, es que nadie que la encarga sabe que hay algo que auditar. «No es difícil, si sabes lo que haces» no es un consuelo para quien no sabe lo que hace. Es la descripción exacta del problema.