La hora fantasma de cada mes
Si has llevado una web WordPress más de un año, conoces la rutina: entrar al panel, ver 14 actualizaciones pendientes, actualizar con el corazón en un puño, y rezar para que nada se rompa. Y cada dos o tres meses, algo se rompe.
Ese tiempo no aparece en ningún presupuesto. El cliente pagó por una web, no por un pasillo de mantenimiento. Pero la plataforma lo exige: es su condición de entrada.

