La salida no es correr más, es tener menos que hacer
Se puede optimizar una web así durante semanas: purgar CSS, aplazar scripts, comprimir imágenes, apilar otra capa de caché. Funciona a medias y dura hasta la siguiente actualización de un plugin.
La otra manera es que la página ya esté escrita antes de que nadie la pida. Es lo que hace Forja: el contenido se edita en un panel, y al publicar se genera el HTML definitivo. Cuando alguien entra no hay base de datos que consultar ni plantilla que montar — el servidor entrega un fichero.
Sin plugins que cargar, no hay JavaScript de terceros bloqueando nada. Por eso las cifras de esta misma web salen en verde sin ningún truco: no es que esté muy optimizada, es que hay muy poco que hacer.